Fuente: Seguros News
Willis señala que el sector energético se está convirtiendo en un pilar fundamental del crecimiento económico mundial, dado que la inteligencia artificial, la infraestructura digital, la fabricación avanzada y la electrificación del transporte, los edificios y la industria incrementan la demanda de energía estable, fiable y disponible. Al mismo tiempo, la incertidumbre geopolítica y política, el envejecimiento de los activos, los cuellos de botella en la cadena de suministro y la disparidad en la infraestructura de la red eléctrica están marcando la dirección y el ritmo del cambio, según el último Informe del Mercado Energético publicado por Willis.
El informe apunta que el mercado de seguros para el sector energético sigue siendo altamente competitivo, mientras que el mercado asegurador en general continúa su desaceleración. La capacidad de cobertura es abundante, las tarifas siguen bajando y las aseguradoras buscan activamente el crecimiento. Las compañías eléctricas bien gestionadas, con sólidos historiales de siniestros, valoraciones fiables e información técnica fiable, están aprovechando la debilidad del mercado para reequilibrar su estrategia de riesgos. Sin embargo, los activos expuestos a catástrofes, las cadenas de suministro vulnerables, las tecnologías emergentes y los riesgos con datos operativos o de mantenimiento deficientes seguirán siendo objeto de un análisis más exhaustivo por parte de las aseguradoras durante el próximo año.
Si bien la bajada de tarifas puede generar ahorros inmediatos, las organizaciones deberían explorar oportunidades para aprovechar el mercado actual, fortalecer su resiliencia y prepararse para un futuro cambio en el ciclo del mercado. Las compañías eléctricas pueden sacar provecho de las condiciones actuales del mercado reevaluando la estructura de sus programas y cuestionando los precios y el diseño vigentes.
Entre las principales conclusiones del informe se incluyen:
La inversión en el sector energético no sigue una única dirección. Empresas tecnológicas, inversores en infraestructuras y algunos fondos de capital privado buscan mejorar la eficiencia, la fiabilidad y la huella de carbono de los sistemas eléctricos. La actividad inversora se centra cada vez más en tecnologías capaces de generar mejoras sustanciales en la generación de energía y el rendimiento del sistema.
La inversión nuclear se está acelerando, pero la financiación sigue viéndose limitada por la preocupación ante posibles retrasos, sobrecostes y riesgos de ejecución. El mercado de seguros tiene la oportunidad de ayudar a superar esta brecha de solvencia mediante soluciones innovadoras de transferencia de riesgos, garantías de rendimiento y enfoques basados en carteras que generen mayor confianza entre los prestamistas y faciliten el acceso a capital para la ejecución de los proyectos.
Aún existe capacidad para el carbón en el caso de riesgos bien gestionados, aunque se prevé que el escrutinio de las aseguradoras se intensifique con el tiempo. Los mejores resultados en materia de seguros dependerán de la claridad con que los compradores de seguros demuestren la calidad del riesgo, la administración de los activos, los planes de transición, los regímenes de mantenimiento, la exposición a interrupciones de la actividad y la resiliencia de la cartera.
En lo que respecta a la responsabilidad internacional, las condiciones siguen siendo cada vez más favorables para los compradores, debido al aumento de la capacidad, la mayor competencia y una mayor flexibilidad en los precios. Sin embargo, ciertos riesgos siguen estando sujetos a un mayor escrutinio por parte de los aseguradores, como la exposición a incendios forestales y de matorrales, la resiliencia de la red eléctrica, la interrupción del suministro y los riesgos relacionados con el carbón.
La demanda de energía sigue creciendo exponencialmente, atrayendo capital al sector, pero este se mantiene condicionado por las tendencias macroeconómicas de fusiones y adquisiciones. Las empresas de capital privado se enfrentan a desinversiones limitadas, periodos de tenencia más largos y condiciones de financiación difíciles. La ambición por las operaciones persiste, pero el camino hacia la ejecución se vuelve cada vez más selectivo, estratégico y dependiente de la calidad del riesgo.
Rob Hale, Global Head of Power and Renewable Energy de Willis Natural Resources, afirmó: «Las condiciones actuales del mercado ofrecen más que la posibilidad de reducir costes; crean una oportunidad para replantear la arquitectura de los programas de seguros y reinvertir en resiliencia antes de que las condiciones se compliquen aún más. En un sistema energético interconectado, el seguro no es simplemente un mecanismo para transferir pérdidas.
Utilizado estratégicamente, puede respaldar la inversión, proteger el capital, fortalecer la resiliencia y brindar a las compañías eléctricas mayor confianza para crecer».
Willis considera que las empresas que más se beneficien de este ciclo serán aquellas que aprovechen las condiciones actuales para desarrollar estrategias de financiación de riesgos más sólidas, mejor fundamentadas y preparadas para el futuro. La innovación y la colaboración entre todos los actores de la cadena de valor, incluidos los intermediarios de riesgos, desempeñarán un papel cada vez más crucial para reducir el riesgo del capital de los inversores y desbloquear el crecimiento continuo.
Fuente: Seguros News
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